60 años entre nosotros
Su obtención sólo es posible por métodos artificiales porque no existe como tal en la naturaleza. Aunque no pueden decir lo mismo en Palomares (Almería), donde el plutonio que cayó del cielo el 17 de enero de 1966 se va transformando lentamente en americio.



En honor a los USA.
El descubrimiento de este elemento radiactivo fue desvelado, precisamente, en un programa de radio para niños. Pero eso no quiere decir que resulte inofensivo: proviene de la degradación del Pu y es muy tóxico si se inhala o se ingiere. Sus compuestos deben manejarse en un laboratorio bajo condiciones especiales de contención. Este precioso dólar no contiene Am pese a haber sido acuñado con el poderoso símbolo del águila calva, que alude a la nación más poderosa e influyente del mundo mundial.

Radiación α que salva vidas
Un detector iónico contiene dos placas entre las que fluye una corriente inducida por el ²⁴¹AmO₂. Cuando el aire se satura de humo se genera una ligera perturbación del flujo eléctrico que hace saltar la alarma. Con esta pequeña cámara de iones podemos replicar el efecto en un circuito de Arduino.

Un transuránido doméstico
En el corazón de este detector iónico hay 0,9 μCi (microcurios) de ²⁴¹Am. No es mucho. Pero como la dicha de un coleccionista nunca es completa, en menos de 500 años la mitad de nuestra muestra se habrá convertido en vulgar ²³⁷Np. En el interior no se ve nada especial, así que es mejor no manipular el detector y dejarlo tal cual.