
Químicamente inquieto
Es capaz de desplazar al H del agua y se combina sin dificultad con la mayoría de los no-metales. Además, forma aleaciones metálicas con propiedades muy interesantes.


Apariencia real
El ejemplar de 70 g que mostramos aquí proviene de China, primer productor mundial, y está formado por cristales de Mg. No se trata de un especimen natural, sino del resultado de calcinar y pulverizar dolomita [CaMg(CO3)2] para después proceder por destilación con el resultado que aquí vemos: coronas de magnesio de alta pureza que posteriormente se vuelven a fundir y se convierten en lingotes.

Magnesio y ferrocerio
Este bloque de Mg puro no es inflamable, pero la cosa cambia cuando lo reducimos a viruta o polvo. Una vez iniciada la combustión, se combina tanto con el N como con el O2 del aire, por lo que resulta muy difícil de apagar. Unas chispitas arrancadas al ferrocerio bastarán para iniciar la llama; así que mucho cuidado con experimentar en el bosque seco.

Zamak 5
Su nombre es un acrónimo alemán: Zink, Aluminium, Magnesium und Kupfer. El zamak 5 pasa por ser la aleación de cinc más utilizada en Europa y sirve, entre otras cosas, para hacer este juguete metálico de origen netamente español que contiene algo así como un 0´06% de su peso en Mg.

Metal de sacrificio
Hay dos razones para fabricar sacapuntas de Mg: en primer lugar, porque se trata del metal estructural más ligero que se conoce. La segunda razón tiene un fundamento electroquímico: en determinadas condiciones, el Mg se sacrifica disolviéndose primero y proporcionando electrones a la cuchilla de acero para protegerla de la corrosión.