

Atmósfera inerte
Por su nula reactividad se emplea a menudo para la recreación de atmósferas inertes que evitan reacciones químicas no deseadas. Por motivos de seguridad, es conveniente que nuestras muestras cuenten con este tipo de protección.

Las ventajas de ser inerte
Por sus cualidades físicas, el Ar contribuye al ahorro energético de los hogares. Actualmente se comercializan ventanas con doble acristalamiento que utilizan el gas para evitar condensaciones y mejorar su capacidad aislante, tanto térmica como acústica, aunque suponemos que el que cuenta con capacidad económica para costearse esta tecnología también puede pagar cómodamente los excesos de la factura eléctrica.

Luminoso cóctel
En el interior de esta lámpara se ha creado una miniatmósfera adecuada para que el delgado filamento de W arda sin llegar a sublimarse. Para ello necesita un halógeno (I o Br) capaz de reaccionar con el W. También se añade un gas inerte como el Ar para que proteja al metal de la oxidación.
Contando de oídas
Un contador Geiger-Müller consta básicamente de un tubo de detección, una fuente de alta tensión y un circuito que registra las partículas radiactivas que hay en el ambiente. Dentro del tubo, moléculas de un gas inerte a baja presión (helio o argón) se ionizan e impactan contra el electrodo central, impregnado de cianuro de hidrógeno (HCN). Y es entonces cuando los impulsos se pueden "contar".